hay que organizarnos
Este día continuamos con los ensayos del bailable para el Día de la Madre. Es evidente que esta actividad genera gran entusiasmo entre los niños, ya que constantemente me preguntan si vamos a ensayar o cuándo será el siguiente momento para hacerlo. El interés que demuestran me alegra, pues no solo se involucran activamente, sino que también disfrutan del proceso, fortaleciendo su expresión corporal, coordinación y trabajo en equipo.
Sin embargo, debido al tiempo que dedicamos al ensayo y a las actividades permanentes del aula, no me fue posible llevar a cabo la planeación académica que tenía prevista para este día. Aunque esto me generó cierta frustración, también reconozco que estas actividades artísticas y culturales son valiosas en la formación integral de los estudiantes, ya que promueven habilidades socioemocionales, el sentido de pertenencia y el aprecio por los momentos significativos en la comunidad escolar.
Reflexionando sobre esto, comprendo la importancia de mantener un equilibrio entre lo académico y lo formativo. Si bien es fundamental seguir con los contenidos escolares, también es necesario dar espacio a este tipo de experiencias que motivan a los niños y les brindan oportunidades distintas para expresarse y aprender.
Como mejora para los próximos días, procuraré ajustar los tiempos y reorganizar las actividades para que, en la medida de lo posible, podamos avanzar en los aprendizajes esperados sin descuidar la preparación del evento. La flexibilidad y la capacidad de adaptación siguen siendo herramientas clave en la práctica docente.
Comentarios
Publicar un comentario